Saturación de tecnología y contenidos

Cuando vives en la ciudad y la mayoría de los llamados son vía celular, la búsqueda por conectarse es un sinónimo de acceso a las redes más que a la conexión espiritual.

En un programa que hacía con el afán de replantearnos la verdadera conexión uno de los invitados me comentaba que le causaba mucho sentido, dado los tiempos y la prácticas de uso que teníamos sobre nuestros artefactos. No falta aquel que duerme con el teléfono bajo la almohada, el que dedica toda su visión a la pantalla de menos de 9" del teléfono o el que come con el teléfono encendido. Prácticas que en algún sentido son inocentes con las de casos con delitos, de acoso o bulling, entre otras.

En el caso del bulling algunos colegios han trabajado programas donde no se involucra la versión digital por considerarse parte de una gran problemática que solo cuenta con una herramienta más (la digital).

Una de las particularidades de esta mirada es que reduce la alfabetización digital y la transformación digital a la comunicación, lo cuál es un factor entre muchos otros.

Verán; cuando los defensores del fenómeno de la transformación digital hablan de aplicar tecnología y no generar una transformación digital, generan un quiebre que invita a la reflexión de como introducir y para que introducir tecnología en la compañía. Distinto a necesitamos automatizar las cajas pongamos autoservicio, implica procesos, innovación entre otros. Con esto viene un texto que se extendería por mucho tiempo y me aleja de lo que me gustaría comentar con ustedes.

El llamado de la naturaleza

Desde hace un tiempo estoy reflexionando en la saturación de contenido y el llamado de la naturaleza, como una bendición.

Verán, cuando trabajas en publicidad y en internet múltiples son las propuestas de contenido donde mi deber es buscar hacer la diferencia para potenciar la marca, pasas horas frente a una pantalla mirando colores, símbolos, signos. Te saturas, a eso agrégale luz artificial de mall, oficina u hospital, el cansancio es fuerte.

Muchos han confirmado que la vitamina E en la luz del sol te fortalece en distintos aspectos, reconforta. Si a esto le agregamos, el sonido de las olas, las hojas al viento. Mi cabeza a mil por hora se detiene y logra mirar el mundo desde el agradecimiento, más que del reclamo, algo que en la ciudad es un discurso del día a día.

Baden Powell decía que la mejor forma de educar a los jóvenes era en el contacto con la naturaleza y los recursos simbólicos que empleo para el desarrollo han sido de los recuerdos más atesorados en mi memoria emotiva.

Entonces, luz, sonido, piel en contacto con la arena, las caricias de tu perro o mascota (amigo) son un regalo que la realidad virtual no puede reemplazar. A nivel biológico necesitamos la espiritualidad, las relaciones amorosas y otros activos intangibles que enriquecen el alma.

En el caso de la fotografía de arriba me pillo el día del patrimonio en Isla Negra. Cuando entras al universo de Neruda, donde todo tiene sentido en la curatoría y en su vida, es imposible no apreciar la cantidad de estímulos a los sentidos. El guardaba un espacio en vivo para sus recuerdos.

La casa tiene esa particularidad de no alejarse del mar como estimulo, pero además la colección de caracolas, vivas aún entre muros blancos y vitrinas. Si el lápiz es tecnología, al igual que google ¿Qué hace que seamos capaces de realizar una oda la vida en conexión con el mundo?  

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Andrea Salinas

Master en comunicación y educación de la Universidad Autónoma de Barcelona. Trabajé en Cibernarium Barcelona en Alf. Digital. Junto con mi westie trabajamos temas de conductas digitales.